martes, 5 de marzo de 2019

Sigue doliendo...


                     
No busqué. No te busqué. No. Me encontró. Él tan oportuno.
Dolor. Así le llamo yo. Así le bauticé porque son agujas en el pecho. Lentas, afiladas, frías que sangran sin fin.
Volví a leer tus frases, tus malditas palabras que me dijiste aquel fatídico día. Aquí me ves llorando en cada una de ellas…que ni yo soy capaz de pronunciar…
Me dejaste sola con todo aquello que hice por ti, por nosotros, por el pacto. Te besé sin rozar tus labios. Te acaricié a kilómetros de distancia. Te rogué sin pensar. No logro olvidarme de ti. De tus palabras. De tus fuegos. De tu mundo.
No logro olvidarme de tu despedida. De tu adiós. No logro borrarte. No lo lograré ni quiero. 
No logro desvanecer tus marcas, tus cicatrices, tus marcas.
Recuerdo cada propósito. Recuerdo cada quédate. Recuerdo tu voz susurrando. Recuerdo cuando me recordabas y ahora ni me piensas. Recuerdo tus amaneceres, los nuestros. Los que nadie entendió ni entenderá. Pero los borraste. Yo soy incapaz. No puedo.
                                         
                                    Muero sin tu recuerdo. Sobrevivo con él.

Imagen relacionada
Fuente: https://wallpapermobilelgend.blogspot.com/2018/10/download-wallpaper-white-clock.html
                    

Dijiste que entendías mi dolor. Eso es imposible. ¿Sabes qué es sentir que estás perdiendo aquello que jamás tuviste? ¿Lo que creías que era tan tuyo y nunca lo fue? ¿Sabes lo que es sentirse insuficiente?
                                        Y tu vida sigue igual. Sigues siendo tú.
Envidia. Te envidio. ¿Cómo lo logras? ¿Tan efímero fue? No sabes lo que es este silencio que me chilla. Callo tanto que duele. Callo que hay lágrimas que jamás sabrás que las derramo por ti. Callo aquello que sentimos, pero no somos capaces de darle vida. Se quedó en el baúl de imposibles o, quizá, pendientes.
Me callo por no dañarte. Me callo por no crear más tormentas innecesarias. Me callo para no perderte, más aún si cabe. Me callo porque me está matando y prefiero morir en vida si así te oigo en la lejanía. Me callo porque te entiendo. Me callo porque sigues en mi vida. Me callo porque debe ser así.
Tengo mil colores en mi para que pintes tu mundo, poseo mares que desean que los surques sin temor. Atesoro rincones jamás encontrados y que ansían que los conozcas, melodías para el baile de la luna que nos protege, la nuestra que en tu ventana apreciabas y te sonreía.
Y me sigue doliendo. Me sigue quemando tu voz. Me sigue arrollando tu mirada sin control. Me sigue arañando y no lo detendré. Sobrevivo con tu dolor. Con el mío.

No pienso detenerlo. No quiero. No puedo. No debo. Ya abrazo las sombras cada noche.
Quema todo lo vivido o lo soñado porque ya mezclo lo que creí con lo que ocurrió. Entremezclo lágrimas dulces y saladas. Enredo los sueños con las pesadillas.
Te cedí el control; el mío. Te entregué mis pasos. Te regalé mis sueños. Cógelos. Siguen ahí. No me acostumbro a esta realidad que empaña mi existencia. No logro sonreír como antes. No logro recuperar mi vida antes de esa tranquilidad pasional que sentía. No logro a sentirme otra vez fuerte con tu debilidad. No logro a caminar sin volar como antes descubrí que era posible. No logro tener que fingir que sigues en mi como antes. Pero lo acepto. Lo prometí. Te respeto. Nuestros caminos se cruzaron, pero no van hacia el mismo punto como antes; no por ahora. Quizás. Quizás tus pasos esperan a los míos. Quizás seré el destino. Quizás ya lo somos. Quizás…

                                           Estaba atada a ti. Sigo atada. 

Creí que era mutuo. Jamás sabrás la rabia que siento y grito en silencio. Perdóname por no ser suficiente. Perdóname por las murallas que vendrán. Perdóname por no saber entregarte luz. Perdóname por mi dolor, era mío y te afectó. Perdóname por mi mundo. Eso no me lo perdono. Ni ahora ni nunca. Perdóname por mis futuros silencios. El día que sea recuerdo, el día que me pienses sonríe porque me salvaste aunque me hundiera después. No eras tú, fui yo que no fui suficiente. Para ti no lo fui, para este mundo loco no lo fui. Para la historia que no pensé jamás escribir y ya tenía capítulos nuestros. No fui esencial y duele reconocerlo.
Perdóname por no entregarte la melodía que necesitabas; que necesité.
                                                  
                                                  Y sigue doliendo…

Resultado de imagen para nostalgia
Fuente: https://www.danielcolombo.com